Es extraño como información tan
clasificada, aparentemente tan ajena a nosotros, tan inverosímil en
nuestra vida, puede influir tanto en nuestro entorno o en nuestro
pensamientos, puede desmantener la balanza que nos sustenta y
dejarnos caer en el gran y profundo vació que hemos llegado a formar
y que conocemos como sociedad.
La confianza tiene lagunas que no
sabemos sobrepasar pues nos vemos con grandes problemas actuales o
venideros que nos aguardan constantemente y que no somos capaces de
prever ni anticipar.
Somos
personas por nuestros errores y por ser capaces de darnos cuenta de
ellos, lo que nos hace inhumanos es el querer proteger a tus
ganancias antes que a tu familia; el querer mantener tu casa antes
que a tus seres queridos; el hablar de hipocresía no
queriendo decir la verdad habla de estupideces; el que habla de
sinceridad hablando con mayúsculas se esconde en sus minúsculas
¿Para que voy a decir algo a voces? ¿Para que se entere todo el
mundo? ¿Por qué no se lo digo uno y que él haga lo que opine
correcto con esa información? Total, tarde o temprano, lo dicho a
baja voz se difunde más rápido que lo dicho gritando; hablan de
amistad como de un plato de comida que dura toda la vida mientras lo
que verdaderamente la tienen saben que es un vino que con lo años se
nota su nacimientos y verdaderas raíces, sus razones, se nota el
tiempo pasado y el que queda por pasar...
La confianza derrama gran variedad de
sabores amargos y dulces en nuestras vidas, no es nuestro sustento
más firme, pero es una manera de vivir, saber complementar en la
vida la felicidad con la verdad y la honestidad es un gran reto que
todos debemos y sabremos cumplir, no importa lo que cueste, lo
importante es conseguirlo, ¿no? No. No sabemos decirnos la verdad,
eso es cierto, y tampoco somos capaces de decírsela a los demás,
nos arrepentimos muy fácilmente y nos callamos contra antes se den
cuenta de que somos nosotros lo que estamos hablando.
El
mantenernos serenos es otro gran reto de la vida, conseguir mantener
la calma en todos esos momentos de alerta y compromiso en los que es
indispensable mantenerse firme teniendo el riesgo de dejar caer los
demás agota física y mentalmente.
No
comprendemos, de pequeños, lo felices que somos hasta que crecemos
y nos damos cuenta de lo maravilloso que hubiera sido mantenernos en
aquella etapa, envueltos en nuestra burbuja rosa de la ignorancia, lo
que es creerse parte de este mundo es saber lo cierto que es todo y
lo falso que puede serlo también. Por eso mismo, quizás encontréis
sentido a mis escritos o quizás no lo encontréis, quiero decir:
“saber
es conocer y por lo tanto saber que desconoces”.
Todo tiene su lógica y su reverso, sus magnitudes y su ¿por
qué no?,
hay que aprender a aceptar las opiniones y comprender que también
tiene sentido, aceptar la derrota y compartir las victorias,
“entender
para aprender”
es lógico ¿no?
Por
todo esto podemos deducir, por aparte, que el tener que sustentarnos
nos hace fuertes pero no siempre el tener que hacerlo nos hace
independientes, el poder hacerlo significa fuerza y poder en nuestra
habita, manejo en nuestro territorio y empeño en lo que hacemos.
Amor
y prosperidad a nuestros seres queridos y saber que somos
correspondidos nos hace poder seguir adelante.
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